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Se trata de Helmut Metzner, ex funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores. Reconoció haber sido el “topo” que informó a EE.UU. sobre las actividades del gobierno en Berlín. Metzner, de 41 años, se desempeñaba como jefe de oficina del ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle.

 

Un alemán se convirtió en el primer funcionario desplazado a raíz del escándalo WikiLeaks. Se trata de Helmut Metzner, quien fue echado de su cargo en el Ministerio de Relaciones Exteriores tras reconocer haber sido el “topo” que suministró a Estados Unidos información reservada sobre el gobierno de Berlín.

Metzner, de 41 años, se desempeñaba como jefe de oficina del ministro de Relaciones Exteriores, Guido Westerwelle. Tras conocerse su rol en el escándalo, fue revelado de inmediato por las autoridades.

El vocero del Partido Liberal (FDP), Wulf Oehme, confirmó la salida del funcionario y aseguró que, de todos modos, nunca se traspasaron “documentos confidenciales” y que fue la propia embajada de Estados Unidos la que contactó a Metzner.

Según los documentos, la embajada de Estados Unidos en Berlín recibía información confidencial con regularidad de un hombre joven allegado al FDP liderado por Westerwelle.

El mayor flujo informativo tuvo lugar en el otoño (boreal) de 2009 y estuvo relacionado con las negociaciones reservadas para formar, a fines del año pasado, la nueva alianza de gobierno de centroderecha de la canciller Angela Merkel, formada por demócratacristianos y socialcristianos y liberales.

En aquel entonces, Metzner, famoso en su partido por su simpatía y sentido del humor, dirigía el departamento de “Estrategia y Campaña”
y era responsable de “contactos internacionales”.

Tenía por ello contacto con casi todas las embajadas en Berlín y realizó su trabajo tan satisfactoriamente, que Westerwelle decidió nombrarlo jefe de su oficina.

El recién descubierto “topo”, que integraba desde hace muchos años el FDP, actuó “por propia responsabilidad”, según afirmaron voceros gubernamentales. Y recordaron que la sede diplomática también tenía contacto con “miembros de otros partidos”.

Westerwelle, también vicecanciller en el gobierno de Angela Merkel, no quiso oír hablar nunca de que el presunto topo, de cuya existencia se supo al conocerse esta semana los documentos diplomáticos estadounidenses divulgados por el portal Wikileaks, perteneciese a su
partido.

Fuente: Clarin.com

Tag(s) : #Internacional